viernes, 10 de junio de 2011

Peán a Apolo











Peán a Apolo



(a Javier S. Cebrelli)


“… descendió de las cumbres del Olimpo
con el arco y el cerrado carcaj en los hombros...”

Homero - "La Ilíada"
(Canto I)





Como no recordarlo en su entera desnudez
y de pie.
Ahí.
Altivo.
Terrenal.
Perfecto.
Pura proporción.
Un Olimpo de genes lo había favorecido,
sin dudas,
al nacer
alumbrado
rodeado por reflejos involuntarios de extrañas aguas.
Era la total armonía de las formas
el cabello solar
con un remolino dorado
los poderosos ojos marinos
sus brazos.
En magnánimo esplendor de la carne
allí estaba
todo él siendo
la completa Idea de belleza
(hasta entonces
me jactaba yo de ser
tan temidamente
antiaristotélica!).
La piel blanca
la piel
la piel
la piel.
En mármol pulido
firme
torneado en músculos
el cuerpo escrito bellamente con acordes enlazados
torso implacable
medidas y pausas soberanas
la voz libre de jaula.
Ah! Su boca!
Oráculo soberbio
espacio
perfecto.
Perfecto.

Quise escucharlo nacer
lumínico
de mi Lago Sagrado.
Quise donarle esa, mi deidad
volverme así
su única ave de culto,
Apolo Belenus!


que tú ni sospechas
 que tengo la llave muda que abre el misterioso carcaj.

Hombre
con poderes de deidad
tu profético futuro me escudriña las sales.
Eres la flecha precisa
yo el arco en tus manos.
Apolo Citaredo
jefe de todas mis musas
señor de la voz,
traerás la plaga, o la cura?
el canto crepitante, o la redención?
la tragedia, o la desmesura?

Flechador imponente,
puedo ser un girasol entreteniendo tus dedos de mago
apenas
yo
heliótropa
de tu andar
puedo desbordarme
dionisíaca
perdida
por siempre
puedo hasta dejarte marchar
cada invierno
en tus viajes a la Hiperbórea
mientras
cuido
del fuego de tu oráculo.

Supe
de inmediato
en ese mismo instante en que lo ví
que nada me importaba nada
excepto conjugarme con él
en las formas más elementales
y sublimes
ser de él
estar en él
(ay de mí!)

Diáfanos
hicimos el amor.
Animal divino!

Recuerdo
(cómo no recordar...)
que luego de flotar fuera del tiempo
largamente
bajo los párpados
y me dormí
dormí como quien despierta teme
haber soñado.
Dormí como los dioses.





Gabi Romano
Del poemario "Peán - De amor y otras guerras" (1999)


Imagen: “Making love”
By T. Glow
http://www.flickr.com/photos/tglow/493137963/


                                                                   


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1 comentario:

  1. ...Nieve
    de luz
    lucen
    tus bellos
    versos
    en ti
    y en él...
    GABI.



    ...traigo
    sangre
    de
    la
    tarde
    herida
    en
    la
    mano
    y
    una
    vela
    de
    mi
    corazón
    para
    invitarte
    y
    darte
    este
    alma
    que
    viene
    para
    compartir
    contigo
    tu
    bello
    blog
    con
    un
    ramillete
    de
    oro
    y
    claveles
    dentro...


    desde mis
    HORAS ROTAS
    Y AULA DE PAZ


    COMPARTIENDO ILUSION


    CON saludos de la luna al
    reflejarse en el mar de la
    poesía...




    ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE CARROS DE FUEGO, MEMORIAS DE AFRICA , CHAPLIN MONOCULO NOMBRE DE LA ROSA, ALBATROS GLADIATOR, ACEBO CUMBRES BORRASCOSAS, ENEMIGO A LAS PUERTAS, CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER ,CHOCOLATE Y CREPUSCULO 1 Y2.

    José
    Ramón...

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